En windsor se reúne lo más destacado del entramado empresarial y político de Catalunya, aunque también acoge celebraciones más informales. Los salones privados se amoldan a cualquier necesidad, pudiendo acoger tanto acontecimientos de más de 80 personas como también una pequeña celebración familiar. Los reservados combinan la elegancia de los techos altos del Eixample, las mesas imperiales y la nobleza de los materiales, con una iluminación moderna, unos acabados actuales y una colección de pintura contemporánea. El trato -cálido, a la vez que respetuoso y discreto- es otro de los ingredientes por los cuales Windsor supone un valor añadido para cualquier tipo de celebración.